1 de agosto de 2008

LA MUJER DE LILA


Cuando niña me quedava muy lastimada con la tan temida Mujer de Lila. Mi abuelo se nos ha prevenido que no tenesemos medo, pues solo habia convertida en una melancolia caminante: "Es una dolor de amor, nada más!".

El he revelado que aquel vestido hecho e trapo se quedo lila por tanto llorar por razón de su novio he dejadla sola en altar. La pobre caminava sin destino por la ciudad, solo causando medo en los deslmados de corazón. Su risa volava cuando veía los hombres guapos y jovenes pregunando a los pasantes cuál la havia echado en la desilusión. Su compromisado, después de la verguenza por ella se he quedado como loca, preferió vivir anonimo alejo de su família y de toda la gente conocida.

A causa de eso, nosotros no teníamos jamás la voluntad de le jugar piedras como las otras niñas o mismo coo nuestros primos, se nos qudávmos tristes cuando la veíamos por el camino de Rua Chile, a causa del recuerdo inevitable por las plabras de mi abuelo: "dolor de amor y nada más".