5 de outubro de 2008

ACAB, EL PEZ


Letícia Reis

Todo ser ahogado en túnel del agua es como el paso doble de aquel poema de Neruda: “¿Si todos los ríos son dulces de dónde saca sal el mar?”. Fue lo que pensé cuando conocí Acab, mientras le entrañaba por verlo sin compañía. Eso lo situó ciertamente a contra pelo de sus compañeros en la tienda donde moraba en Avenida Suburbana. Todos los peces vivían en montón y a mí parecían muy contentos, brincando de pájaros en aquel mar ansioso muchísimo propio de los acuarios. Pero Acab no era como los demás. Él se quedava a lejos como su gran belleza no llamase atención de todos, incluso yo. El hacía la vista gorda y cerraba en si mismo con una fuerza de reclusión sorprendente. Sólo he visto una solución. Miré alrededor y después al fondo de sus bellos ojos de pez y le dije eso verso bajito:”¿Por que anduvimos tanto tiempo creciendo para separarnos?”. Él sonrió triste, una sonrisa de pez y así fuimos juntos a mí casa , ahora también suya. Pero, sin embargo, mis cuestiones con Acab no tuvieron fin. Ahora restaba echar en la basura la capa caída de mi compañero que se quedava muy peor que la mía. Yo había que volver apelación a la música, reina que salva los peces solitarios y sus pobres almas. Acab malo mecía su rabo azul marino de buen beta, dejándome nervioso y con medo. Yo tendría que hacer una selección de oro. No podría ser una canción cualquiera, pero la canción!Algo que hiciese nuestro amigo leer la cartilla a alguien, desahogar las penas y salir a calle en búsqueda de alegria. Revolvi mis ochocientos discos, caminé del jazz hasta el mejor del Caribe tras del chico de oxígeno para mi desconsolado y hermoso amigo. Entonces, cuando ya sin idea, cuando pensé que todo ha perdido, como anillo al dedo me veo a la cabeza: “¡Barato Total!”. ¡La canción perfecta!...Acab sería libre, aceptaría su condición de pez al cabo de todo e yo viviría en paz, por término. Entretanto, las cosas así sucedieron: al dedillo canté, dancé como loco a diestra y siniestra, salté por arriba del diván, tocé una guitarra imaginaria hasta dolerse mis dedos, delante del acuario. Al fin del “barato”, Acab allá inmóvil figuraba, ahora más fatigado que la costumbre, consumido del agua en su acuario lleno de flores y ornamentaciones. Él flotava en el espacio rectanguloso de su tristeza. Se murió ahogado en si mismo y mis esfuerzos silenciaron avergonzados. Entonces, después de mucho reflejar en diván, compadecido con la suerte de mi gran amigo beta, cerrei la puerta y caí al mundo a lo que salga... Por la mañana, pasando delante da tienda en Suburbana recordé Acab y pregunté al comerciante:
‒¿Tiene nombre esté?
‒Dick, es su nombre...¿Un buen beta, no?
Fue lo suficiente para ponerme en jarras y echar la tienda abajo...”¡No es justo apartar dos amigos, desgraciados!”.


FIN

Um comentário:

Patrício Nunes Barreiros disse...

observa que "és" no lleva tilde. "moraba" se dice vivía, "brincando" es un heterosemático, verifica el significado. "quedava" no es así, "malo" mecía, sería mal mecía. "medo" miedo. "seer una canción" sería ser. "alegria" tendría trilde "Revolvi" también. Él flotava, serái flotaba. cerrei, el verbo no se conjuga así
"passando delante da tienda", observa las palabras en portugués